martes, 4 de noviembre de 2014


EQUINÁCEA

Para gripe o resfrío común, también contra muchas otras infecciones que incluyen: la influenza, las infecciones del tracto urinario, las infecciones de levadura vaginales, el herpes genital, las infecciones del torrente sanguíneo(septicemia), las enfermedades de las encías, la tonsilitis, las infecciones de estreptoccocus, la syphilis, el tifus, la malaria y la difteria.


Otros usos no relacionados a infecciones incluyen el síndrome de fatiga crónica (SFC), el reumatismo, las migrañas, la indigestión, el dolor, los mareos, las mordeduras de serpiente cascabel y el trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH).

Algunas veces, la gente aplica la equinácea a la piel para el tratamiento de furúnculos, abcesos, heridas en la piel, úlceras, quemaduras, eczema, psoriasis, daño por radiación ultravioleta, herpes simple, picaduras de abeja y hemorroides.

Las especies de equinácea son nativas de América del Norte y fueron usadas como remedios herbales tradicionales por las tribus indígenas de la Gran Pradera. Más tarde, los colonos siguieron el ejemplo de los indígenas y también empezaron a usar la equinácea con propósitos medicinales.

Por un tiempo, la equinácea gozó de un estatus oficial como resultado de haber estado en la lista Del Formulario Nacional desde 1916 hasta 1950. Sin embargo, el uso de la equinácea dejó de ser popular en los Estados Unidos a raíz del descubrimiento de los antibióticos y la falta de evidencia científica apoyando su uso.

Pero ahora, la gente se está interesando más en la equinácea porque algunos antibióticos no funcionan tan bien como antes contra ciertas bacterias.

Los productos de equinácea disponibles en el comercio vienen en muchas formas incluyendo tabletas, jugo y té.